Te creí...
Creí que era verdadero lo que tu me decías... creí que tus palabras eran sinceras... creí que en verdad me querías. Pero como siempre quedé queriendo sola, en algo que es de a dos. Lamentablemente mientras mi cariño hacía ti iba aumentando, el tuyo hacía mi se iba acabando. Dijiste que no me harías daño, ¿ y que pasó ? otra vez te creí, y tristemente me fallaste... En algún momento llegué a pensar que yo estaba poniendo una pared que evitaba que tu cariño llegara a mi corazón, pero me dí cuenta que no, era ese mismo cariño que no era sincero, y siempre lo supe, sin embargo ignoré aquella supuesta pared que tenía, y me atreví a quererte... me atreví a superar todos mis miedos que me hacían negar lo que ya era inevitable del querer que empezaba a florecer.
Ahora ya no quedará nada de aquel cariño que tenía para ti, sé feliz y gracias por mentirme y hacerme el daño que alguna vez dijiste no hacerme.
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