sábado, julio 31

Llegaré a ti.

De lejos te veo, me dan ganas de ir hacía ti, y pronunciar algunas palabras, pero mi mente lo impide, coloca una barrera que se llama miedo. ¿ Miedo a qué ? Esa es tu pregunta. Te la respondo con miradas que demuestran que ni yo sé cual es ese miedo que me recorre por el cuerpo, que me quema las esperanzas de llegar a ti. Sin embargo cada día te noto un poco más cerca, quedan menos pasos que dar por el puente que me une a tu corazón. El tiempo me ayuda, te voy conociendo, te voy sintiendo, te voy extrañando, y lo más relevante... te voy queriendo. Mis sentimientos son como un reloj de arena que pasa lento, pero seguro, que al pasar por ese angosto camino, se va dando cuenta que aunque cueste, siempre se puede dar la oportunidad de lograrlo, siempre hay espacio para otra persona, para destruir en una dura batalla el miedo que lo mata. Tomar tu mano con plena confianza es mi sueño, mi anhelo es salir de aquella soledad que no deja de acompañarme, que ha sido mi sombra, mi amiga, mi complemento, que cuando lo busco y no me saco la venda de mis ojos, me daña, me lastima sin ella arrepentirse. Trato de encontrar respuestas en lugares que parecían tenerlas, pero he visto que nunca es como yo lo veo o lo siento, pero contigo tengo la más mínima esperanza de encontrar estas respuestas que son engañosas, contigo me siento como si ya no tuviera que tener nada más. Te extraño al ver que te marchas cada día. Que te alejas tal como te veo en mis sueños, que no me dejan ir a ti. Esperar, es tu lema en esta situación, pero me doy cuenta que esta vez es diferente, que no es lo mismo de antes, y que por eso mi peor miedo, está muriendo. Gracias por estar aquí. Gracias por protegerme ♥. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario